Los workspaces, las oficinas del presente que marcan la diferencia.

Texto por Claudia Barrios.

En los últimos años, la forma de liderar y trabajar en una empresa ha cambiado mucho, al igual que la forma de relacionarnos en ella. Uno de los motivos de este cambio es la implantación y crecimiento de los workspaces pero, ¿Qué son exactamente?
La propia definición de Workspace, traducido del inglés, es “espacio de trabajo”. Se refiere a una zona habilitada donde trabajar, llevando cada uno su proyecto de manera independiente, pero además beneficiándose del conocimiento del resto de compañeros y empresas, por lo que combina a la perfección la autonomía y el asesoramiento en materias que no se dominan tanto.

Tipos de empresas que pueden beneficiarse de los workspaces:

Tenemos que decir que este tipo de espacios de trabajo no están diseñados para todo el mundo, una empresa que cuenta con centenares de empleados no se adaptará al Workspace, a no ser que tengan una pequeña delegación en una ciudad. Este tipo de espacios están destinados a empresas con pocos empleados o autónomos, ya que la relación debe de ser muy estrecha e íntima. Otro perfil adecuado para trabajar en un Workspace es el del emprendedor que ha lanzado una startup, un negocio que ha comenzado a realizar su actividad.

 

 

Características propias de un workspace:

En la actualidad es fundamental considerar el ambiente de trabajo como un elemento clave en los resultados empresariales, ya que si quieres que los trabajadores sean productivos y estén motivados, contar con un entorno que invite a la innovación y la creatividad ayudará a incrementar la satisfacción y, en consecuencia, obtener buenos resultados para la empresa. Para que tengas una visión más clara del aspecto de este tipo de espacios te dejamos a continuación una lista de características propias de un workspace:

1. Flexibilidad: Deben adaptarse a las necesidades de las compañías y no al revés. Amplitud, personalización, servicios punteros y comodidades son básicos para crear un entorno agradable que promueva la productividad.

2. Localización: El tráfico sigue siendo uno de los grandes problemas de las ciudades por eso, contar una buena localización será clave tanto para los empleados, como clientes y proveedores.

3. Conectividad: Será imprescindible contar con una buena conexión wifi que les permita estar conectados interna y externamente. (Webs, ecommerce, IoT)

4. Sostenibilidad: Ahorro energético, reciclaje, eficiencia del agua y optimización de materiales y recursos, son algunos de los componentes que hacen que un edificio sea respetuoso con el medio ambiente. La sostenibilidad no debería ser una moda sino algo necesario que tendrán que seguir los entornos laborales en los próximos años.

5. Mobiliario: La luz natural, un mobiliario ergonómico y cuidar el diseño y la decoración son algunos aspectos que harán del espacio de trabajo un lugar amable.

6. Zonas de descanso: Espacios de ocio o zonas informales donde se pueda tomar un café, mantener una reunión informal o trabajar relajadamente. De esta manera se fomentará las relaciones sociales, el ambiente creativo y la productividad de los empleados.

Por todo esto cada vez son más las empresas que apuestan por cambiar de una oficina tradicional a un workspace, ¡Una excelente combinación de recursos materiales, humanos y tecnológicos con el fin de lograr el máximo desarrollo de la actividad empresarial de su gente!

 

 

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